Cartas de Ónar IV

Finalmente Alaine miró el último de los sobres. Este era nuevo y el lacre se encontraba intacto, en el membrete se podía leer su nombre.

No tenía derecho a leer ese cuaderno Alaine, y no tengo más escusa para lo que hice que los mismos sentimientos que quizás te han movido a ti a leer esas cartas.

Saber, tener la oportunidad de saber qué es lo que ocultan tus ojos, saber qué es lo que anima la silenciosa sonrisa que reflejan, como si rieras de una broma privada, alejándote del mundo y de sus miserias.

Descubrir si como imaginaba eres algo más que un rostro bonito, si por algún avatar del destino, podría existir algo común entre nosotros.

No soy un hombre corriente muchacha, hay algo oscuro y retorcido en mí, como una fiera que se agazapa entre las sombras, un ser que dormita bajo un silencio expectante.

No te convengo, no deberías volver a verme… te pongo sobre aviso y eso es todo lo que voy a hacer.

Si fuera un hombre honesto me alejaría de ti… pero no tengo fuerzas, ni ganas, de empezar una partida contra mí mismo que adivino perdida.
Así que lo dejo en tus manos muchacha, silenciando a una conciencia oxidada, lo dejo a tu elección.

Ónar Bladenoir

Published in: on 1 marzo 2010 at 19:49  Dejar un comentario  

The URI to TrackBack this entry is: https://elvalledeonar.wordpress.com/2010/03/01/cartas-de-onar-iv/trackback/

RSS feed for comments on this post.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: