Un sueño

Veo a Panagiota… tiene una luz preciosa… la imagen de una supernova viene a mi cabeza, como algo que se hunde y explota, muere y se regenera constantemente. Porque muriendo crea.

La veo de rodillas en el suelo, sentada sobre sus talones, está haciendo algún tipo de meditación,  ahora está en la parte baja de su ciclo, lleva este proceso con muchísima conciencia. Es como… si tuviera un potencial altísimo… pero también cuando baja por esa misma razón llega a cotas muy bajas…

Está llegando al punto bajo, la veo sentada, alrededor de ella hay sombras negras, como monstruos que quieren meterse en su cabeza, la rodean, como si quisieran absorberla, en ningún momento pierde la calma, es una imagen muy bonita, sigue ahí, impertérrita, con un halo de suave luz blanca alrededor de ella,  cuando las sombras estaban cerca este halo menguó un poco, pero nunca bajo de lo que parece ser un mínimo, esto es lo que hace que ella se mantenga estable.

Llegado a un punto la energía dentro de ella cambia, como si se escuchase el “clic” de un reloj, como si su fuerza estuviese regresando a ella en forma de cascada, como agua que la rozase al caer,  se inclina entonces hacia  delante, toca el suelo, hace unos símbolos con las manos, explota.

Hay una explosión de luz blanca, las sombras que se habían agazapado alrededor de ella cuando creían que estaba indefensa son exterminadas por completo.

Vuelve a su situación inicial, sentada, ahora con un nivel de energía intermedio y normal, tiene una sonrisa suave y divertida.

Sonrío, ¡Lo había preparado todo! ¡Era una trampa para librarse de alguna de sus sombras!

Ella ríe, abre los ojos, me mira,

Sonrío de nuevo, vale, vale, se dice  “integrar sombras… elevarlas e integrarlas”, no “librarse” de ellas.

Me muestra la escena, tras la explosión la luz y la sombra su vuelven una misma cosa y esa cosa cae hecha polvo de estrellas sobre su piel,  esto es, se atomiza la situación, se eleva su frecuencia, se integra.

Después de eso la energía a tu alrededor es más pura, más brillante, más integra.

Las partes “oscuras” de nosotros mismos no son malas, sino simplemente la otra cara de nuestra esencia, hacer que esas partes sean parte de nosotros mismos es transformarnos en seres completos.

Aprende a utilizar tus flujos, no los temas, no te asustes, no los rechaces, lánzate a ellos, cada vez que vienen es una nueva oportunidad que te da el universo.

Solo un ser completo es un ser real, no sirve de nada que lances y trates de alejar los problemas de ti sin darles solución, con eso solo harás que regresen con más fuerza. Y no por ello son malos, tú con tu actitud pareces decirles ”chicos, o venís en serio o no os voy a hacer ni caso…”

Escucho las palabras sin saber exactamente de dónde vienen, veo esa escena de la explosión de nuevo… es una escena preciosa.

Tiene algo arquetípico de la mujer, ese flujo arriba abajo… estamos conectadas de forma biológica con esos flujos y reflujos, nuestro propio  cuerpo nos predispone a ellos, nos ayuda a conectar con las partes sensibles y oscuras de nuestra existencia… no debemos temer.

Sonríe, estás aquí un día más, el mundo ha decidido darte un nuevo día a para que aprendas, no vayas con miedo, que esto es precioso, es como un sueño, así que ve, crea, disfruta.

Image

Published in: Sin categoría on 27 febrero 2013 at 1:44  Dejar un comentario  
Tags: , , , , ,

The URI to TrackBack this entry is: https://elvalledeonar.wordpress.com/2013/02/27/un-sueno/trackback/

RSS feed for comments on this post.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: